Tener una vida familiar saludable puede disminuir el riesgo de que padezcas un infarto, y hasta puede hacerte vivir más tiempo. Aquí te decimos cómo obtener estos beneficios.

1. El almuerzo

Los padres pueden hacer que sus hijos cambien sus gustos culinarios, y pueden enseñarles cómo funcionará su cerebro si toman decisiones inteligentes respecto a su comida. Según investigaciones recientes, a los niños en realidad les cuesta trabajo digerir las comidas procesadas, pero existen un montón de opciones con las cuales puedes armar un buen almuerzo sin necesidad de alimentos chatarra. Asegúrate de incluir frutas, vegetales y semillas en su lonchera.

2. Comen lento

“Las familias saludables no se estresan a la hora de la comida y se toman su tiempo para disfrutar los alimentos. Lo ideal sería poner música suave y hablar lento durante la comida, así se concentrarían durante la digestión cuando es la hora de los alimentos.

3. Hay que darle prioridad al matrimonio

Las familias saludables le dan prioridad al matrimonio, más que a cualquier otra relación. Ya sea tomándose una copa de vino después de acostar a los niños o saliendo a una cita una vez al mes, hacen rituales que no pueden romper y con los cuales se comprometen fuertemente. Cuando existe buena comunicación en la pareja, todo el mundo es más feliz.

4. Apagan todos los dispositivos para pasar tiempo juntos

Intenten pasar tiempo juntos en actividades que no impliquen el uso de aparatos electrónicos. Aunque ver la televisión en familia puede ser un buen momento para relajarse, también es importante buscar actividades en las que todos puedan participar y conversar. Esto crea lazos familiares fuertes y genera los mejores recuerdos.

5. Celebran las victorias de los demás

Las familias sanas y felices buscan maneras de resaltar lo especial que es cada miembro de la familia. Buscan actividades en las que puede resaltar cada uno y celebran las victorias de todos, entre todos, ya sea durante la cena familiar o con actividades especiales.

6. Cocinan juntos

Hacer la cena juntos y luego disfrutar de los alimentos reunidos es más que solo preparar y comer. Preparen algo que implique la participación de toda la familia desde las compras hasta el proceso de cocción. Este viaje desde el pasillo de las verduras hasta la cocina puede hacer que todos cambien la perspectiva que tenían sobre cocinar y sobre la nutrición.

7. Procuren jugar juntos

Los adultos pueden planear buenos juegos y ejercicios con sus hijos, ya sea con pelotas, en el parque o con algún videojuego que implique estar activo. Enseñale a tus hijos lo divertidas que pueden ser estas actividades hará que sea un niño más activo, y se divertirá más.

 

 

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